América Latina afronta riesgos acumulativos donde crimen, energía, migración, agua, fiscalidad y geopolítica se refuerzan entre sí. El reto ya no es medir crisis aisladas, sino resiliencia institucional.
Un tiroteo en la cena de corresponsales evidenció la fragilidad institucional de EE. UU.: si Trump hubiese muerto o quedado incapacitado, la sucesión habría impactado seguridad, inversión y migración en LATAM.
La posible estrategia militar de EE. UU. contra los cárteles abre una fase de alta volatilidad en LATAM: puede golpear estructuras criminales, pero también provocar escalada, adaptación del narco y tensiones regionales.
El conflicto Irán-EE. UU. impacta a LATAM por energía, inflación, mercados y guerra informativa, abriendo riesgos y oportunidades geopolíticas ante el nuevo pulso global.