La amenaza drónica en LATAM ya es operativa: crimen y actores armados usan UAVs para vigilar, intimidar y atacar. El C-UAS debe abordarse como capacidad estratégica modular, no como compra aislada.
La amenaza dron en 2026 supera la fibra óptica; es una convergencia de IA, autonomía y agilidad multibanda. El fallo institucional de no aprender de conflictos como Ucrania deja a las defensas tradicionales obsoletas ante ciclos de innovación semanales.